Amanéceme, si puedes


Supongamos que hay un reloj dentro de cada segundo.

Que en el sol, se ocultan multitud de lunas rosas.

Que los días se esconden detrás de las lilas azules o,

que es de noche,

y el amanecer llega con zapatos de charol rojo,

las manos llenas de estrellas

y una trenza en el pelo.

Supongamos, que no pudiésemos suponer,

ni abrir una ventana al mar o,

que estoy a oscuras y mirándote, me atrevo a decirte:


Amanéceme, si puedes



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Mis Poemas




Lista de Prioridades

…Yo, aquí me hallo, derrengada,
despojada de todo hálito…

(Santiago Pablo Romero)


Mañana,
un día de estos,
una mano que creí mía,
corregirá mi nombre
en el inventario de prioridades.

Después de tantas sonetos edificados,
de anhelarnos en los labios
con hendida imprudencia.
De sorbernos el almíbar
y mordernos la paciencia...
se ha de pensar
si quiere o no,
que esté presente en su poema.

Ha de medir
si va a formar la rima,
con las cenizas que arden
delante, de cada latido de mi pecho,
detrás, de cada una de mis sílabas.

Tal vez, jamás llegó mi nombre
hasta el primer verso,
y ahora,
el mañana de una vida,
sin ser  vida,
viene a quemarme tanta espera en su epitafio.

Ya entonces no seré nada,
-¿o nunca lo fui?-,
en su libro de  poesía.


                                                                                 Rocío Biedma