Amanéceme, si puedes


Supongamos que hay un reloj dentro de cada segundo.

Que en el sol, se ocultan multitud de lunas rosas.

Que los días se esconden detrás de las lilas azules o,

que es de noche,

y el amanecer llega con zapatos de charol rojo,

las manos llenas de estrellas

y una trenza en el pelo.

Supongamos, que no pudiésemos suponer,

ni abrir una ventana al mar o,

que estoy a oscuras y mirándote, me atrevo a decirte:


Amanéceme, si puedes



Traductor

      
Al Huesito de Cyrano

Yace entre poemas, hondos recuerdos,
un viejo blog y algunos libros.
Y tiene alma melosa
y envoltura de Rey.

Debajo del lacerante tiempo,
cautivo, 
como las perlas sumergidas en el océano,
jamás tuvo unas fauces hirientes,
nunca un renuncio por su sino,
ni tampoco practicó ser degollado.

Ninguna vez pregunta ni arremete;
comprende, si, custodia los secretos,
guarda el sigilo de una hermosa indiferencia.

Dulce ambrosía
centinela taciturno que sepulta
amorosamente,
los versos y estertores
que a Cyrano se le escapan entre sueños.

Sueña con libidinosas encrucijadas,
de audaz y valiente guerrero.
Brilla su uniforme de mármol azabache,
después de despojarse del sutil camuflaje
hidalgo empedernido, pero…

¿Dónde la espada?
¿Dónde la amorfa piel rugosa con olor a niñez?
¿Cuándo el momento de decapitarlo?
¿Dónde el mordisco vertical e intacto
que el amor y la razón de su dueño le han prodigado?

Lleva escrito un soneto
en su código de barras.
Y si aún vive,
es porque un Cyrano, poeta y caballero
permite, que lata por siempre
su corazón en la memoria.

Rocío Biedma


Dedicado a Segis, 
mi gran amigo, poeta y caballero,
y a ese “huesito” (ambrosía de chocolate con barquillo)
 que le regalé un día, allá por el año 2003
                  y que guarda de recuerdo todavía.   
-------------------------------------     

Loba

…-contéstale que sí –le dijo-
aunque te estés muriendo de miedo,
aunque después te arrepientas,
porque de todos modos
te vas  arrepentir toda la vida
si le contestas que no.

(El amor en los tiempos del cólera)
Gabriel García Márquez

Y qué pasa
si me acerco hasta tu piel
y como loba intento,
rozarte en paralelo,
arañarte sin excusas,
descubrirte quietamente,
contaminarme y olerte,
acechar tu plenitud,
reinventarme en tu costado,
sentirme viento y lluvia
y magma en las laderas.


Di, 
¿qué pasa?
si me adentro sigilosa en tu guarida
a protegerme en tus sueños de Demian.

Rocío Biedma

 Poema publicado en la Antología del 
XVI Encuentro de Poetas en Red (Valencia 2017)