Amanéceme, si puedes


Supongamos que hay un reloj dentro de cada segundo.

Que en el sol, se ocultan multitud de lunas rosas.

Que los días se esconden detrás de las lilas azules o,

que es de noche,

y el amanecer llega con zapatos de charol rojo,

las manos llenas de estrellas

y una trenza en el pelo.

Supongamos, que no pudiésemos suponer,

ni abrir una ventana al mar o,

que estoy a oscuras y mirándote, me atrevo a decirte:


Amanéceme, si puedes



Traductor




Desbrozando Memorias


“La soledad era de veras soledad”

(Manuel Porcel de Peralta)



Arde la tierra
cuando el sol se curva en su pelo azabache
y la memoria impone un silencio pactado
y cotidiano, con llagas y cicatrices.

La sed va incendiando el lenguaje del aire,
socavando el tiempo con sabor a sangre,
trenzando las horas geométricas
preñadas de promesas.

Danzan los ecos en el bosque
desoyendo costumbres,
atajando los lamentos de hojas, copihues y niños,
al son del viento que les calcina las manos,
salvando la estatura de los conquistadores.

La sombra de los caballos,
surge de entre el ímpetu revolucionario,
horadando las esquirlas,
estirando los hemisferios
en la orilla obsesiva del Maule.

Mientras, la sangre escribe
su historia de espinas en el testamento,
el verbo de escalar murallas,
la hostilidad racial por su destreza,
una cosmovisión, celada en los fondillos
de la chacana polvorienta,
con las espigas creciéndole entre los dedos.

Hijos de las latitudes embrujadas,
de niños oscuros con mirada brava
y pies descalzos.
Jóvenes fragmentados por el hambre,
de voz temprana y luz en la sonrisa.

Su pulso navega en rituales unísonos,
enmarañado a las raíces que trepan las arterias
por caminos de huidas; presagios
de contornos rencorosos
de estelas ardientes, que crepitan
en las alas de la libertad.

Tierra luminosa
hacedora de seres de ágil oratoria;
almas sin atrezo, temerosas del códice etéreo.
Araucanos del Valle Perdido,
hechizo de ancestros
de aguas de cristal y ánforas cautivas.

Llegaste aquí, por caminos ajados
desbrozando guerras congénitas.
Lo que hoy eres,
lo cantan las estrellas y el taguató,
con sueños de lawal,
y esculpida la memoria.


Rocío Biedma



Publicado en la antología poética digital que sobre el pueblo mapuche hizo La biblioteca de las grandes naciones, creada para apoyar las libertades de las personas y pueblos, además de tratar de preservar sus culturas y tradiciones; Año 2014.




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Méceme


(A la Casa de los Poetas de Soria)



Méceme árbol sitiado
entre versos, biblias y secretos.

Méceme y deja
que sienta este viento
libre y limpio,
donde antes nos legaron
la poesía tantos otros.

Méceme e inspírame
con tus frondosas sinalefas,
con esa sangre hirviente tuya,
con cada fruto
de gestas enamorado.

Méceme Soria
y mi corazón dirá tu nombre
en mi recuerdo.


Rocío Biedma


Publicado en la Revista literaria "Palabras Indiscretas"


Poesía
o miserias



Tal vez hay una necesidad imperiosa por eludir los problemas cotidianos de una forma trivial, distrayendo la mente con nimiedades. Cada uno elige cómo vivir y lo respeto.

Para mí siempre es tiempo de que la poesía sea un delicioso carruaje para que el despertar constante del yo íntimo y el proceso de vivir, formen un cosmos único donde entrar y acomodarse y acabar sucumbiendo en sus delirios.

Ya nos dijo Schopenhauer:
 “La envidia en los hombres muestra cuán desdichados se sienten, y su constante atención a lo que hacen o dejan de hacer los demás, muestra cuánto se aburren”.

La Poesía es el arte de plasmar instantes a través del sentimiento con la palabra. Y un poeta es un ser que se colma de belleza, se nutre y crece con ella.
Aprender a escuchar con la voz del poeta, ser capaz de emocionarse en cada palabra, en cada imagen escrita, capaz de arrojar luz o tiniebla, de reflejar calor o frío, de hacer piruetas entre verbos asonantes, debería rozarnos la piel de la razón y  llenarnos de sensaciones por encima de  banales y maldicientes noticias sobre la vida íntima de muchas personas.


Rocío Biedma
Sudhir

(Que significa, prudente y perspicaz)


Sudhir
antes se acostaba en su pobreza de niño.
Ahora duerme, en la desheredada miseria.
Y los sueños se le quedan soterrados
en un herbario de encrucijadas de polvo,
en laberintos coagulados por el desvelo,
en los ripios que agonizan cada noche
en la curvatura del tiempo,
donde no se pueden medir,
ni el vértigo ni el miedo.

Sudhir
antes se levantaba en las mañanas azules de niño,
con la primera hora del hambre.
Ahora despierta trasnochado
y se abraza al sol herido,
con el silencio que muerde horizontes de ánimas.
Y esperan juntos la lluvia
que acalla las manos teñidas de los ángeles,
con el ansia de que brote la vida
con pálpitos de luz,
con hambre de justicia, y con versos
que suturen tanta y tanta herida.
                                         

                                       Rocío Biedma


Publicado en la Antología "NEcesarias PAlabras", coordinada por Asunción Mascab y Chelo de la Torre y editada por UNARIA para el proyecto Humanitario Creciendo en Nepal y presentado en Madrid en diciembre de 2015.


Mujer, preciosa palabra




Mujer,
preciosa palabra


Hoy es el día perfecto para que mi voz escrita sea un quejido alentador a cuantas mujeres viven todavía bajo el manto de silencios, culturas y actitudes equivocadas.
Y a tantas mujeres que hicieron y hacen germinar esa semilla sin límites de ejemplo. Mujeres que nos permiten avanzar con su grandeza, como  mi hija, como mis amigas con discapacidad, como todas aquellas de las que aprendo fuerza, dignidad e independencia.

El espíritu de la mujer se eleva hacia el sol cada mañana igual que un árbol, dilatando sus brazos para abrigar bajo ellos su universo y ciñe con ímpetu sus raíces a la tierra, para asegurarse contra vientos y derrotas y alimenta juiciosamente la sabia que da vida a sus ramas, para que dancen o den sombra si el sol acecha.

Lo dijo Clara Campoamor: “Que el silencio no absuelva las injusticias y que de ellas deduzcamos enseñanzas las mujeres, todo ello por un futuro mejor, más libre e igualitario”.

El mundo será nuevo cada día mientras cada paso recién nacido, crezca y conviva en el respeto sin cicatrices y la credulidad sin divisiones de cada persona, de cada mujer.


Rocío Biedma

Mis Poemas




Lista de Prioridades

…Yo, aquí me hallo, derrengada,
despojada de todo hálito…

(Santiago Pablo Romero)


Mañana,
un día de estos,
una mano que creí mía,
corregirá mi nombre
en el inventario de prioridades.

Después de tantas sonetos edificados,
de anhelarnos en los labios
con hendida imprudencia.
De sorbernos el almíbar
y mordernos la paciencia...
se ha de pensar
si quiere o no,
que esté presente en su poema.

Ha de medir
si va a formar la rima,
con las cenizas que arden
delante, de cada latido de mi pecho,
detrás, de cada una de mis sílabas.

Tal vez, jamás llegó mi nombre
hasta el primer verso,
y ahora,
el mañana de una vida,
sin ser  vida,
viene a quemarme tanta espera en su epitafio.

Ya entonces no seré nada,
-¿o nunca lo fui?-,
en su libro de  poesía.


                                                                                 Rocío Biedma



Réquiem roto para Armando


(A mi querido amigo Armando Marín,
que me falta)



Lamento el éxodo ahora incrustado
de tu palabra.

El tiempo ha venido a tejerte
en mi espacio ajeno
con los hilos del silencio,
que  palidece cuando creo escuchar
cada canción que compuso tu sonrisa
con rumor de mar.

Y me siento abandonada de nuevo
en este puerto enfurecido,
donde inquiero tus pedazos para construirme
otro océano de palabras invencibles
y ternuras nuevas,
ya sin ti.

Intento destrozar este adiós injusto,
veraz, impuntual  y desgarrado;
y la falta de tu aliento y de tu mano generosa
que voltea las horas colgadas del silencio
donde crepita la luz de tu memoria.

Amigo. Mi fiel Caballero.
Tu voz queda en mi corazón
que te susurra un Réquiem roto y azulado.

Pero tus ojos los hallaré algún día
esculpiendo sonrisas en rostros inmaduros.
Entonces hablaremos todo lo que nos dejamos,
escribiremos poesías eternas
y me llevarás gallardo,
sin rozarme, de la mano.

Tendremos como siempre
la mirada serena y el corazón abierto.
Y vaciaré tus recuerdos de mis bolsillos
sobre los horizontes gimientes de las estrellas
para que puedas tocarlos.

Y en la constelación  de llanto
que hoy construyo en tu nombre
formaré un nuevo mar,
sin ausencias,
para nosotros.


Rocío Biedma
 Octubre de 2007

Septiembre




Septiembre



Que nada pretenda convertir en ruinas

el sudario de flores que acuna nuestra historia.

Pensemos en plural  la rutina de la ausencia

y amémonos  desde el vértigo silente

de nuestra piel herida y descosida de olvidos.



Que tu lacerante horizonte 

regrese hasta  mi escarcha

cabalgando el ayer de tus orígenes desnudos.

Y los jirones del rencor 

que visten tus placeres

invoquen la danza de un presagio,

quemándose candente entre mis labios

para ser de nuevo verbo enfurecido,

que nos haga inventar

nuestro amor indestructible.



Entonces Septiembre será nosotros

y hará del calendario

un ritual interminable. 



Rocío Biedma



Poema publicado en el número 7 de la Revista 

"Palabras Indiscretas" del GLPI, J.M. Persánch

Quien te eche de menos






Quien te eche de menos 
                                                 
 A Lucía, mi nieta


La luz se cuela por la ventana
pero hay otra luz dentro en la habitación,
de sueños nacarados  y mundos sorprendentes,
de lilas perfumadas y sonrisas nuevas.

Y me hablas, Lucía,
sentada entre amigos de peluche
con olor a mandarina,
escogiendo palabras de colores
y rincones de sol para ocultar secretos.

Instantes  preciosos
donde me miro como en un espejo,
para encontrarme riendo entre golosinas
de tu mundo de canciones amarillas,
y le pongo alas a la hora de mi éxodo.

Y quédate dormida en mi retina,
esperando que las nubes  me recojan.
Tendremos que comprar un  chubasquero
para  dárselo a la luna por si llueve.
Pondremos las galletas inventadas
en los labios de las flores.
Y algunas sorpresas risueñas de charol,
escondidas por la casa,
o detrás de las cortinas.
Y grabaremos ambas
la huella palpitante y serena,
de cogernos de la mano
y  pasear libres con nuestra leve sonrisa.

Después, aquel gusano verde,
amigo del cuclillo ¿te acuerdas?
se asomará pausadamente
a mirarte mientras creces.

Y cuando llegue ese día
en que nos separemos,
te aseguro Lucía
que seré yo,
quien te eche de menos.



Rocío Biedma


Poema publicado en la Antología del 
III Recital Sierra Morena de Poesía
2014


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Mar de Alborán

(A la Ciudad de Melilla)

“…nuestro por su situación geográfica
y nuestro
por la cantidad de sangre española
vertida en él de una forma generosa”.

(Constantino Domínguez Sánchez)


No pudo tu inmensidad
olvidar el vértice estelar de trazo sólido,
de éste museo de fortificación agigantada;
joya entroncada en mitad del Mare Nostrum,
estratega de recintos inexpugnables.

No pudo el sol
que incendia las palmeras imperiales,
y arroja pavesas a las crestas del ingente Gururgú,
cegar la belleza de su utopía
y anegarte las cartas esféricas,
entre encinas, alerces y alcornocales.

Porque su luz te encadena la mirada,
y arribas una y otra vez,
a su regazo bañado de makrut,
en su geografía quebrada,
hoy abierta al cielo, antaño subterránea,
heroica, alegre y colorista,
cuna de culturas milenarias.

Y la invocas: ¡Rusaddir!,
¡oh!, la florecida ánfora fenicia,
hechizo de cicatrices,
rosa de los vientos, aljibe glorificada,
ensenada de galápagos,
refugio reescrito con sal y cañaverales.
Fachada que besas y conquistas cada tarde.
Atalaya Bereber de curvos torreones y pagos de viñas
degollados por los cauces del río Oro.
Esplendor y desidia,
madre amazight que amasa el pan cotidiano,
magnólia abierta, trozo de España.

Y te quedas, mar,
en los deslindes de su osario de agua,
cenáculo orbital, estandarte multiétnico,
abalorio que al salir,
te hace volver la mirada, 
lugar de encuentro y desencuentro,
victoria fecunda, 
clavícula del mundo hispano.

Porque has gemido con ella
en su arrecife de galeras,
con sus enaguas al viento,
por sus islas Chafarinas,
perfilando el itinerario de los astros,
trascendiendo siglos, rompiendo bardos.

Estás, Alborán,
porque amas su lindura,
y le rindes pleitesías,
verticales como faros.
Destello que ahuyenta la noche,
amante febril y ensangrentado;
penetras Melilla,
sorbes su credo,
cautiverio de voces,
que otrora,
tus olas se llevaron.

Rocío Biedma


Poema galardonado con el Primer Premio en el XX Certamen de Poesía Don Pedro de Estopiñan organizado por la

Casa de Melilla en Valencia. Año 2015





Quién



Al silencio de la mujer equivocada,
que piensa que es un beso de amor
el que le cierra la boca.

Quién es quien mueve los hilos de tu sonrisa
y sacude el exhalante aroma de tu perfume.
Quién, cuando el recuerdo da bocados al olvido,
de conocerte, habiéndote ignorado, aún presume.

Quién a tus ojos da de beber para que lloren

y dibuja allí una estrella, donde tus manos no alcanzan.
Quién, cuándo se precipita el cielo hacia lo oscuro,
a ungirte viene, las lágrimas que ayer te regalara.

Quién al fin y al cabo selló tus labios con sus besos
y a tu lado duerme ausente, sin sospechar tus sueños.
Quién, cuándo el escombro de tristezas que descubres
más te ahoga, decide contemplarte, ruin, en tu silencio.

Rocío Biedma


Poema premiado con el Primer Premio en el 
CERTAMEN POÉTICO DOLORES IBÁRRURI "Mujer y Poesía"
 ANDÚJAR CULTURAL 2002 
Y publicado en el Libreto Antológico del
5º Festival Grito de Mujer Jerez de la Frontera 2015


Otiñar



Otiñar


Por Otiñar
se derrama la luz primera
de los ancestros germinados.

Todas las estrellas sin nombre
esconden sus cantos en los torreones erguidos.

Si llueve,
se regocija el aire,
cuando bajan los hilillos locamente,
alborotando los terrones secos
y bailándole a los jamarguillos.

Y el silencio Jaenero,
arrodilla sus rezos, en los palcos lacerados
de las piedras silentes,
levitando los confines del tiempo
que gime, grotesco y lloroso
porque no ha podido
tragarse su historia, 
que late altiva y plateada.

Rocío Biedma


Poema publicado en La Revista de Letras

 “ÁLORA LA BIEN CERCADA”,
  
número 30, Málaga, diciembre de 2013

TESTIGO

"Tengo estos huesos hechos a las penas
y a las cavilaciones estas sienes…"

Miguel Hernández


De mi dolor soy,
mi único testigo.
Soy la parte irracional
que mis sienes murmuran.
Aprendo de mí
y lloro conmigo.
Soy la que me di
y, por darme,
volví a perderme,
sola
contigo.
Soy un pentagrama
de arpegios rotos.
Un lienzo azul
de trazos imprecisos.
Se me aja el mañana, mientras
mi párpados hacen equilibrio
batiéndoseme como alas,
deshilachándome el alma
en este espacio tardío.
Con mi silencio hago surcos,
dejo, siembro, muerdo, venzo,
allano,
cincelo,
caminos.
De mi dolor soy,
mi único testigo.
Rocío Biedma (Jaén)


Poema publicado en el número 26 de la Revista Literaria Aldaba

Revista Aldaba

Pag. 35



Recorro




Recorro en vuelo raso
la cadencia de tu voz con brillos,
esa cascada de signos
que sangra entre los pliegues de tu boca;
la alquimia misteriosa
que conjuga todos los iris en tu silencio,
en esa parte de ti
que encuentro entre mis versos.

Y te abrazo con mis alas de ave remota
para existir en tu frescura nupcial
que se vierte  en mis grutas azules,
en la parte descarnada de las cosas,
en mis manos que tiemblan al pensarte,
en las vides encrespadas de tus horas
en el lecho al fin,
de una tarde hecha nuestra.
                                           

Rocío Biedma



Poema publicado en la Antología del  

II Recitar Sierra Morena de Poesía

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